Riesgos digitales en empresas venezolanas: lo que debes saber aunque no seas de tecnología

Muchas empresas creen que la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la regulación digital son asuntos reservados para bancos, plataformas tecnológicas o grandes compañías de software.
Pero la realidad empresarial es distinta.
Una empresa que utiliza ChatGPT para redactar documentos, WhatsApp Business para atender clientes, una plataforma para reclutar personal, Google Drive para almacenar archivos, un CRM para organizar ventas o un software de nómina en la nube ya está operando en un entorno digital. Y, por tanto, ya enfrenta riesgos digitales en empresas venezolanas que deben ser gestionados.
En Venezuela, la Asamblea Nacional ha anunciado iniciativas legislativas vinculadas con inteligencia artificial, ciberseguridad, derechos digitales, identidad digital y un futuro Código Económico y de Comercio. Aunque el Proyecto de Ley de Inteligencia Artificial fue aprobado en primera discusión en noviembre de 2024, sigue en trámite, no está promulgado, no es de aplicación obligatoria ni genera sanciones actualmente. Sin embargo, la lección clara para las organizaciones es prepararse antes de que se apruebe, entendiendo que el uso de tecnología dejará de ser un asunto puramente operativo y tendrá cada vez más impacto legal, contractual, laboral y de cumplimiento.
Cómo se manifiestan los riesgos digitales en empresas venezolanas con el uso de IA
No es necesario desarrollar un software propio para utilizar inteligencia artificial.
Hoy se emplean herramientas de IA para redactar correos, preparar propuestas comerciales, responder consultas, crear contenidos, resumir contratos, elaborar informes, clasificar candidatos, analizar ventas, organizar tareas e incluso tomar decisiones de preselección en Recursos Humanos.
El problema no es utilizar estas herramientas. El problema aparece cuando la empresa no sabe:
Qué herramienta está usando cada trabajador.
Qué información se está cargando en esa herramienta.
Si se están compartiendo datos de clientes, trabajadores, candidatos o proveedores.
Quién revisa los resultados generados por la IA.
Si una decisión relevante está siendo tomada automáticamente.
Qué contrato, licencia o política regula la relación con el proveedor tecnológico.
Qué hacer si ocurre una filtración, un error, una respuesta incorrecta o un uso indebido.
Una herramienta de IA puede facilitar un proceso. Pero no sustituye la responsabilidad de la empresa sobre los datos, decisiones y resultados que se generen dentro de su operación.
Los riesgos no son solo tecnológicos
Cuando una empresa adopta herramientas digitales sin reglas internas, el riesgo puede aparecer en distintas áreas.
Riesgo laboral y de Recursos Humanos
El uso de IA para filtrar currículos, evaluar candidatos, medir productividad o redactar comunicaciones internas exige controles.
Por ejemplo, una empresa que utiliza una herramienta automatizada para seleccionar candidatos debe evitar que el sistema se convierta en el único responsable de decidir quién avanza o quién queda excluido. Debe existir revisión humana, criterios documentados y un proceso que permita detectar errores, sesgos o decisiones no justificadas.
También es aconsejable definir qué herramientas puede usar el personal, qué datos no pueden ser cargados en plataformas externas y qué deberes de confidencialidad se mantienen cuando se usa IA.
Riesgo de confidencialidad y datos
Un trabajador que copia en una plataforma de IA un contrato, una lista de clientes, una nómina, un expediente disciplinario o información financiera puede estar exponiendo información sensible de la empresa.
Aunque la intención sea ahorrar tiempo, el efecto puede ser el contrario: pérdida de control sobre secretos empresariales, datos de terceros, información laboral, precios, estrategias comerciales o documentos internos.
La empresa debe clasificar su información y establecer reglas sencillas: qué se puede cargar, qué no se puede cargar, qué herramientas están aprobadas y quién autoriza excepciones.
Riesgo contractual
Muchas compañías contratan plataformas de gestión, servicios en la nube, CRM, proveedores de marketing, software de nómina o herramientas de automatización sin revisar adecuadamente sus términos de uso.
Allí pueden existir cláusulas sobre:
Uso y almacenamiento de información.
Propiedad de los datos.
Licencias sobre contenidos generados.
Limitación de responsabilidad del proveedor.
Transferencias de información a terceros.
Suspensión de cuentas.
Disponibilidad del servicio.
Notificación de incidentes.
Uso de datos para entrenamiento o mejora de modelos.
Un contrato tecnológico no debería revisarse únicamente por precio y funcionalidad. También debe revisarse por los riesgos que traslada a la empresa usuaria.
Riesgo de ciberseguridad y continuidad
No todos los incidentes comienzan con un ataque sofisticado. Con frecuencia veo que comienzan con una contraseña débil, una cuenta compartida, un archivo enviado al destinatario equivocado, una computadora sin actualizaciones o una persona que cae en un correo fraudulento.
Las empresas necesitan medidas básicas: accesos individualizados, doble factor de autenticación, respaldo de información, controles sobre cuentas compartidas, procedimientos para salida de trabajadores, actualización de sistemas y un protocolo de respuesta ante incidentes.
La regulacion digital venezuela está avanzando
La Asamblea Nacional aprobó en primera discusión el Proyecto de Ley de Inteligencia Artificial en noviembre de 2024. Según la información institucional, el proyecto plantea proteger, evaluar e impulsar el desarrollo, uso y aplicaciones de la IA, bajo principios y derechos fundamentales.
También se ha anunciado la presentación de una Ley de Ciberseguridad y el impulso de una Ley de Derechos Digitales. A ello se suma la propuesta de un Código Económico y de Comercio que buscaría sustituir normas obsoletas e integrar la economía digital y la ciberseguridad.
Estas iniciativas no significan que todas las obligaciones estén vigentes hoy. Pero sí revelan una dirección: las empresas tendrán que demostrar progresivamente que usan la tecnología de manera responsable, segura y documentada.
Esperar a que una norma sea aprobada para comenzar a organizarse suele ser más costoso que prevenir.
Cinco acciones que una empresa puede iniciar hoy
Identificar las herramientas digitales utilizadas: Elaboro un inventario básico de plataformas, software, IA, sistemas de nómina, almacenamiento en la nube, CRM, correos corporativos y canales de atención.
Clasificar la información: Distingo entre información pública, interna, confidencial y sensible. Los datos de nómina, clientes, candidatos, contratos, finanzas y estrategias comerciales requieren mayores controles.
Crear una política de uso de IA y herramientas digitales: La política debe indicar qué herramientas están autorizadas, qué información está prohibido cargar, quién revisa los resultados y cuándo debe solicitarse autorización.
Revisar contratos con proveedores tecnológicos: Verifico qué ocurre con los datos, qué responsabilidad asume el proveedor, cómo se reportan incidentes, qué pasa si se suspende el servicio y quién conserva la información al finalizar la relación.
Asignar responsables y capacitar al equipo: La transformación digital no puede depender solo del área de sistemas. Dirección, Recursos Humanos, administración, operaciones, asesoría legal y usuarios internos deben tener roles claros.
La tecnología necesita reglas
La adopción de tecnología no debe verse como una amenaza. Bien implementada, permite ahorrar tiempo, reducir tareas repetitivas, mejorar la atención al cliente y tomar decisiones con mayor información.
Sin embargo, toda herramienta debe incorporarse dentro de un proceso: con responsables, controles, reglas de uso, contratos adecuados y mecanismos de seguimiento.
La pregunta ya no es si la empresa utiliza tecnología. La pregunta correcta es: ¿tu empresa sabe qué tecnología utiliza, qué información procesa y qué riesgos está asumiendo?
Si estás en cualquier parte de Venezuela o en el extranjero, agenda una sesión de consultoría remota. Si te encuentras en Valencia, estado Carabobo, puedes agendar una asesoría legal presencial (de requerirse traslado a cualquier otra parte del país dentro de Venezuela, podemos coordinarlo con los costos asociados correspondientes).
María Alejandra Tuozzo M.
Abogada │ Consultora en Estructura Operativa

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